sábado, 30 de julio de 2011

Cuando esperas...

Y llegan como ráfaga de viento, encienden tu mundo en un instante con flores, alcohol y excesiva coomprensión a las actividades, no es en vano...

A veces quisiera comportarme como tú, pero soy rara, adicta al afecto y con muchas lágrimas cuando me hago ilusiones a algo, tu delito: existir y llegar a mi vida cuando estaba en pleno apogeo.

No quiero culparte de nada, casi nunca, pero es indispensable decirlo, y no sólo yo, lo dicen los libros, lo dice Leonora y lo dicen todos los "buenos" demonios que me rodean, hoy gracias a tus actos de inexplicable ternura y al alcohol que me trajiste surgiran de sus tumbas y harán de ésta alma torturada, la fuente de la eterna sabiduría y creatividad...

No hay comentarios:

Publicar un comentario